lunes, 30 de octubre de 2017

Un regalo de Candela


Tengo un problema... lo reconozco. Dibujo muy mal. Ya desde niño me ocurría, y el tiempo hizo que la cosa fuese a peor. 

Siempre quise dibujar como Picasso, ese malagueño de fama mundial. Ese artista que igual dibujaba con el máximo detalle que inventaba un mundo de ensueño. (Picasso, Picasso, ...)

Cierto día, en que por cierto tenía un resfriado de aupa, estaba paseando por la playa y ensimismado en mis pensamientos, tropecé con una botella.Si, la botella de un genio, la versión pobre (vamos, de los chinos) de la lámpara de Aladino.

Y, como te podrás imaginar, de ella salió un genio. Un genio barato, como la botella, quién, al verse liberado, me lo quiso agradecer concediéndome un deseo.

- Esta es mi ocasión -pensé yo-. Voy a pedir pintar como Picasso.

Y así lo hice. Pero, para mi desgracia, y mientras decía Picasso, me entró un estornudo. Total, que al final sonó algo así como "Pica.." "...achú". Vamos, que el genio entendió Picachu (ese dibujo de la tele).

Y aunque algo extrañado, me concedió el deseo de pintar como Picachu. 

Esta es mi historia, o al menos, la que me gusta contar.

Candela, un encanto de alumna y una gran artista, me ha puesto en imágenes esta breve historia. Vamos, un comic.

Aq os lo dejo para que lo disfrutéis. A mi me ha encantado.


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